Corporal
En GRUPO AKRO no nos gusta jugar a los dados con tu salud. Por eso, si notas que en tu cuerpo “falta” algo, ponemos a tu alcance las técnicas más seguras y menos agresivas e implantes hechos con materiales de última generación, de larga duración y máxima calidad…
Si, por el contrario, notas que te “sobra” algo, confía en que haremos todo lo necesario para que el proceso de materializar tus deseos será el más corto, el más adecuado y el más seguro. Y, por supuesto, en cualquiera de ambos casos, te ofrecemos las manos de los mejores cirujanos.
Cuando se trata de ti, apostamos sobre seguro.
Tratamientos de Cirugía Estética Corporal
Aumento de Senos
La mamoplastia de aumento se realiza a través de areola, cerco submamario o abordaje axilar, siendo el especialista quien recomiende la técnica adecuada a cada caso dependiendo de la forma originaria de los pechos, la morfología de la paciente y, por supuesto, la calidad de su piel. Tras la intervención y de manera periódica, será necesario efectuar masajes sobre las mamas para evitar el encapsulamiento de las prótesis.
Reducción de Senos
La mamoplastia reductora es la solución definitiva para todas aquellas mujeres que desean, sobre todo, recuperar movilidad y calidad de vida. Esta intervención se realiza mediante abordaje areolar, realizando incisiones hacia abajo en forma de ancla que, con el tiempo, son casi imperceptibles. En casos de reducciones magnas, lo habitual es separar la areola completamente para, luego, recolocarla.
Elevación de Senos
La mastopexia es la intervención quirúrgica que logra devolver a tus senos toda la firmeza perdida con el paso del tiempo, los embarazos y el propio desgaste cutáneo. El pecho caído recupera así todo su vigor y turgencia y es frecuente acompañar esta intervención con otra de aumento para conseguir resultados absolutamente espectaculares.
Reducción de Abdomen
La abdominoplastia es la solución defi nitiva para todas aquellas personas que no obtienen, ni con dieta ni con ejercicio, una reducción de la masa grasa localizada en el abdomen. Asimismo, es la intervención recomendada para aquellas personas que padecen descolgamiento abdominal, exceso de piel y relajación de la pared abdominal como consecuencia del rápido aumento/disminución de peso o después de varios embarazos. La intervención, que apenas deja una leve cicatriz justo encima del pubis, libera y tensa la piel y restaura la musculatura abdominal.
Liposucción
Cuando el deporte, la dieta y el estilo de vida no guardan relación con los acúmulos grasos localizados en caderas, muslos y abdomen, probablemente es el momento de someterse a una liposucción, una de las intervenciones de cirugía estética más demandadas y que, en verdad, consigue remodelar el contorno y volumen del cuerpo. Las incisiones requeridas para extraer la grasa de las zonas a tratar son mínimas y, aunque en un primer momento los resultados son notables, la liposucción necesita unos meses para demostrar toda su efectividad. La pérdida de volumen y la remodelación de la piel van produciéndose de una forma paulatina, lógica y saludable para el organismo consiguiéndose, en pocos meses, un resultado armónico y proporcionado sobre todo el cuerpo.
Lipoescultura
La lipoescultura es una técnica quirúrgica empleada para eliminar depósitos de grasa de determinadas zonas del cuerpo, incluyendo las mejillas y el cuello, los brazos y las mamas, el abdomen, las nalgas, las caderas y los muslos, y las rodillas y los tobillos. La técnica de la lipoescultura consiste esencialmente en la aspiración de la grasa mediante la introducción de una pequeña varilla hueca llamada cánula que está conectada a una máquina de vacío o a una jeringa especial, según el caso, y realizando numerosos túneles en el área previamente marcada.
Balón Intragástrico
Solo se necesitan 15 ó 20 minutos para colocar un balón intragástrico, una de las técnicas quirúrgicas de mayor aceptación empleada en pacientes afectados de obesidad severa que han fracasado en su intento de perder peso por las vías convencionales. El balón se introduce, desinfl ado, por la boca, y se guía endoscópicamente hasta el estómago del paciente, quien lo llevará puesto en torno a seis meses, tiempo que los especialistas consideran adecuado para perder, como promedio, de 10 a 20 kilos. Se persigue con ello que la persona, durante ese período, tenga una sensación permanente de saciedad y reeduque sus hábitos alimenticios.








